A pesar de haber vivido un primer embarazo y un parto con un recuerdo agradable (con anestesia peridural, no instrumentado y corto para ser primeriza), durante su segundo embarazo Anna quiso leer e informarse más.  Ella preparó su parto con el  curso online de Parto Positivo ¡Enhorabuena Anna! Os dejo con su testimonio:

Había oído comentarios sobre Hipnoparto y una muy buena amiga me habló por experiencia propia sobre ello. Me prestó los libros “Parir” de Ibone Olza e “Hipnoparto” de Carmen Moreno. A medida que iba leyendo, iba cambiando la percepción que tenía sobre un parto natural e iba abriendo la mente a la posibilidad de que este segundo fuera así. No quería que se convirtiera en mi único objetivo, pero sí iban aumentando las ganas de que fuera la primera opción.

Empecé a seguir a Carmen en las redes sociales, escuchando sus meditaciones todas las noches, a practicar los ejercicios de visualización y respiración. Toda esta práctica me iba aportando tranquilidad y confianza para disfrutar del nacimiento de mi hija.

Cuando supe que Carmen ofrecía un curso presencial de Hipnoparto en Barcelona, no lo dudé y me apunté junto a mi marido. Pero…llegó el Covid-19, el estado de alarma, el confinamiento y el curso obviamente se canceló.

Toda esta situación me afectó y las dudas y miedos sobre mi capacidad para afrontar un parto natural aparecieron. Decidí realizar el curso on-line, y gracias a los videos del curso, y a la práctica de meditaciones, en especial la que creó Carmen para esta situación, retomé el camino mental que ya había iniciado semanas antes para vivir el nacimiento de mi hija sin necesidad de anestesia.

Pasé todo el martes 28 de abril, día en que cumplía 39 semanas, con dolores similares a la regla y muy, muy incómoda. No me encontraba nada bien. Por suerte, habíamos enviado al “mayor” a casa de mi hermano con sus primas desde hacía un par de días, así que tenía todo el tiempo para mí. Durante todo el día escuché los audios de hipnoparto y me iba repitiendo a mí misma todas las frases afirmativas mientras intentaba relajarme, ya fuera tumbada o sobre la pelota.

A las 21 horas de esa noche empecé con alguna contracción suave; iba controlando mi mente y mi cuerpo con música relajante, escuchando las meditaciones, usando cojín de semillas caliente en la zona de los riñones; pero cuando ya empezaron a ser de las más fuertes y seguidas (hacia las 23 horas) llamé al número de teléfono de urgencias ginecológicas, que el hospital había proporcionado a las embarazadas por la situación del Covid, ya que no querían que fuésemos directamente a urgencias sin antes hablar con ellos. Me dijeron literalmente: “Cuando no aguantes más, ven”. Hacia las 23:20 me abrochaba el cinturón del coche, camino al hospital.

Esperamos unos 20 minutos a que terminaran de limpiar la sala de parto y entramos hacia la medianoche. Me hicieron la prueba del Covid y luego, un tacto. ¡Estaba de 7-8 centímetros de dilatación! En ese momento me convencí de que sí, de que era capaz de llegar hasta al final sin ayuda de anestesia.

Pedí usar la bañera de partos para continuar con la dilatación y seguí escuchando la playlist que me había estado acompañando durante las últimas semanas de embarazo. Cuando me metí en la bañera, noté cierto alivio, sobre todo cuando mi marido me echaba agua en la zona de los riñones. A los 10 minutos, ya tenía ganas de empujar.

Salí de la bañera y empezó el trabajo expulsivo. Recuerdo haber vivido esta fase con una intensidad sobrecogedora, animal. “No puedo más”, “Que alguien haga algo”, “Lo dejo”. Estas frases llegaron a pasar fugazmente por mi cabeza o incluso alguna la mencioné a la matrona; pero repitiendo mentalmente todas las frases afirmativas que había trabajado.

Después de algunos minutos, empujando y variando de posición, a la 1:37 de la madrugada del miércoles 29 de abril nació Carla, con sus 3,540 kg y 50 centímetros. Y como un milagro, nada más salir de mí, desapareció el dolor, el alivio fue instantáneo y el bienestar inmediato.

Lo había conseguido:

parto natural, sin anestesia peridural ni puntos

Una vez colocaron a Carla encima mío, me invadió una sensación de poder formidable, no puedo llegar a describirlo. Me sentía super orgullosa, la reina del mundo, capaz de todo, una diosa. Esta sensación de subidón duró varios días y hasta hoy mismo, cada vez que leo este relato del nacimiento de mi hija, recupero parte de ella

La verdad es que recibir a un segundo hijo, con el primero tan pequeño y en esta situación de confinamiento sin tener ninguna ayuda de nadie y sin poder salir de casa, no fue fácil. Estoy segura de que todo lo aprendido durante el curso y la lectura del libro me ha ayudado a llevar mejor esta situación durante el postparto.

Debo reconocer que echo en falta los audios de Hipnoparto durante las noches. Empecé alrededor de las 15 semanas y me acompañaron hasta las últimas horas antes de dar a luz.

Muchas gracias, Carmen, por ofrecernos este aprendizaje y transmitirnos que un parto positivo siempre es posible.

La preparación al parto con hipnoparto de Parto positivo te ayuda a afrontar el parto con información, empoderada y sin miedos ¿El objetivo? Tener el mejor parto posible. Si quieres saber más sobre qué es el hipnoparto y cómo puede ayudarte haz click aquí. 

 Una vez colocaron a Carla encima mío,

me invadió una sensación de poder formidable

Anna preparó su parto con el curso online de Parto Positivo

O continua leyendo los partos positivos de cientos de mamás que han preparado su parto con Parto Positivo. Partos reales y positivos.

Entre tanta información hubo un término que hizo click en mi cabeza “hipnoparto”… poco a poco la idea del parto se fue transformando y me fui sintiendo más segura, es tan cierta la frase de que “la información es poder”, con los simples e ingeniosos videos del curso de Parto Positivo, el esperado día de conocer a nuestr@ bebé, se transformó.

Haz click para leer su testimonio

Elena Quiñonez

Curso online de Hipnoparto

Fue tan intenso y emocionante que lo volvería a vivir de la misma manera una y mil veces. Gracias Carmen por ayudar a tantas mujeres a eliminar ciertos miedos internos que solo paralizan y nos hacen pequeñitas, cuando en realidad es la experiencia más empoderadora que una mujer puede vivir.

Haz click para leer su testimonio

Marta Cabañas

Libro de hipnoparto

Y por fin ahí estábamos las dos disfrutando ese intercambio de miradas. Se enganchó al pecho a los pocos minutos. Yo no tuve ningún tipo de desgarro y me encontraba fenomenal, más empoderada que nunca y con ganas de gritarle al mundo y en especial a las mujeres que somos pura magia.

Lee su testimonio que incluye video del parto

Lorena Cañón

Libro y curso online de hipnoparto

Había sido capaz de tener el parto de mis sueños y aprender de mi cuerpo lo increíblemente poderoso que es. Un cuerpo de diosa, que engendra y trae vida de la forma más increíble posible.

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Ana León

Curso presencial de hipnoparto

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