En Escocia Ana daría a luz a su tercer hijo, a pesar de los miedos por sus experiencias de parto previas, ella fue paciente y esperó los tiempos de su niño. Fue acompañada por su marido, madre y matrona y se preparó para ese momento el  curso online de Parto Positivo ¡Enhorabuena Ana! Os dejo con su testimonio:

El 28 de Septiembre tuve cita con la matrona para una revisión y hacer una Hamilton (método mecánico para inducir el parto que se realiza mediante un tacto vaginal). Estaba de 39+2. Estaba cansada, el embarazo es algo que no me gusta ni disfruto. En esta revisión vieron que tenía la tensión por las nubes y me mandaron al hospital.

Me pusieron los monitores y controlaron la tensión. Tenía alguna contracción leve pero no estaba de parto. Durante la monitorización y al ver que la tensión después de un rato relajada no bajaba vino una ginecóloga a hablar conmigo sobre la inducción ya que la tensión alta es signo de preeclampsia.

Me informaron de las razones para la inducción ya que además estaba la diabetes gestacional y bebé previo grande (4.500 kgs). No me hizo gracia ya que con la primera tuve una inducción en España y la experiencia fue horrible, pero ahora estaba en otro país y con el curso hecho tenía la esperanza de que fuese diferente.

Utilicé el BRAIN (acrónimo que ayuda a tomar las mejores decisiones para la madre y el bebé) en cada decisión que tomaba. Llamaron a la planta de partos para ver cuándo podía ir y dijeron que el sábado a las 2 podía ingresar para inducción. Bajó la matrona (muy antipática) a explicarme cómo funcionaba todo y cada vez que le preguntaba algo sobre la piscina, evitar oxitocina, posturas para el parto… todo era un no. Me fui a casa y no dejé de darle vueltas ya que la Hamilton puede tardar hasta 48 horas en hacer efecto, tenía la esperanza de ponerme de parto sin oxitocina (le tenía pánico por mi primer parto).

Me levanté por la mañana sin apenas haber descansado y con ansiedad, llorando y hablé con mi marido y me dijo que llamase para no ir ya que no estaba convencida de la decisión. Decidimos no hacer nada hasta pasadas las 48 horas.

Llamé y lo cogió la matrona antipática y me dijo que no podía llamar y simplemente cancelar. (Pensé: es tan fácil como no ir.) Quedó en llamarme después de hablar con el médico. Me llamó otra matrona para decirme que fuese a monitores y a hablar con un médico y eso hice. La ginecóloga era majísima y le expliqué mis miedos y razones para esperar 48 horas y me dijo que me veía informada y veía razonable esperar las 48 horas e inducir el domingo. Y eso hicimos. No me puse de parto e ingresé el domingo a las 2 de la tarde.

Al ingresar, después de tomarme todas las constantes empecé con medicación para la tensión y me pusieron Propess (fármaco para inducir el parto). Esperamos 24 horas, pero no pasó nada. Así que pasamos a la siguiente fase: gel de progesterona la primera dosis. No pasaba nada. El domingo estuvo mi marido conmigo y el lunes como trabajaba y no estaba de parto activo se vino mi madre a pasar el día conmigo. Esperaron 6 horas y seguía sin pasar nada.

Tenía contracciones, pero controladas con la máquina de TENS (Estimulación Nerviosa Eléctrica Transcutánea). Tenía la bolsa super arriba y no podían romperla. Así que nada segunda dosis de gel. Tuve contracciones toda la noche que no me dejaban dormir pero que controlaba con TENS. Una de las matronas del turno super simpática a la que ya había visto en citas previas y en monitores me ofreció darme un baño y eso ayudó bastante. Estuve casi dos horas en la bañera viendo una serie.

El martes por la mañana sobre las 7 venían a mirarme otra vez a ver que tal iba la cosa. Seguía con las mismas contracciones, no iban a más. Estaba desesperada, llevaba casi 48 horas en el hospital y sólo quería tener a mi hijo. Me puse a llorar cuando vino la matrona, estaba cansada y con miedo. Me apoyaron y animaron. Esta vez vino una ginecóloga porque la tercera dosis de progesterona debía ser recetada. Mi obsesión era evitar la oxitocina por eso pregunté por todas las opciones. Y ¡sorpresa, ya podían romper la bolsa! Empecé a llorar pero esta vez de alivio de saber que ya quedaba menos. Avisé a mi marido para que no fuese a trabajar y viniese con mi madre ya que aquí puedes tener dos acompañantes. Lo recogí todo y me pasaron a la planta de partos.

Llegué a las 10 de la mañana y subieron mi marido y mi madre. Aquí no hacen pruebas PCR y nosotras no llevamos mascarilla, pero los acompañantes si, mientras haya personal en la habitación. Me di una ducha tranquilamente mientras la matrona hacía todo el papeleo etc. Ella se presentó, me contó su experiencia como matrona y su manera de ver los partos. La cama era su enemiga porque se necesita gravedad. Eso me tranquilizó mucho ya que al contarle que había hecho el curso de hipnoparto entendió perfectamente lo que quería y me apoyaba totalmente. Me dijo que me pondría una vía (no le dio tiempo) por si necesitaban ponerme oxitocina, aunque le dejé clara mi postura, monitores inalámbricos para poder moverme, pelota, música…podía hacer todo lo que quisiera. Me hizo una exploración y estaba todo igual 2 centímetros. Puse mi lista de música, cogí la pelota y mi marido empezó a hacerme masajes para llevar mejor las contracciones. Esa tranquilidad hizo que empezase el parto sin ninguna intervención más, yo estaba preparada y mi bebé también. La matrona se fue al baño dos segundos (creo que se olía lo que venía). De repente sentí como un golpe en la zona del pubis, había roto aguas y el niño se había encajado. Me pidió que me pusiera en la cama sólo para ponerme los monitores y luego me pondría los inalámbricos para poder moverme, pero no dio tiempo.

Esa tranquilidad hizo que empezase el parto sin ninguna intervención más,  yo estaba preparada y mi bebé también.

Había roto aguas y estaba de parto, eran las 10.30am. Las olas empezaron a ser muy intensas y la matrona me animó a ponerme a cuatro patas en la cama mirando hacia la cabecera. Las olas iban a más y yo estaba con el gas y la matrona y mi marido recordándome las respiraciones, pero yo sólo podía gritar. La matrona perdió el latido del bebé y me pidió que me tumbara boca arriba para ver si lo encontraba. Pidió el carro de resucitación pediátrica. En ese momento me dio igual dar a luz en la cama, primero era mi hijo. Me puse en la cama boca arriba, encontró el latido y yo ya sólo tenía ganas de empujar.

Mis pujos no eran efectivos porque sólo gritaba, no podía pensar ni recordar nada. Ella se encargó de recordarme que tenía que apagar la vela. Empecé a empujar y mi hijo se coronó. En otro pujo salió la cabeza y al tercer pujo a las 11.06 am nació el hombre de mi vida con 3,710 gramos. No reaccionaba, pero lo movió un poco y me lo puso encima y enseguida empezó a llorar. Como broma decimos que sabía que venía a un mundo de mierda porque llegó cagándose (literalmente). Dejamos que el cordón dejara de latir y entonces mi marido lo cortó. Hice piel con piel un rato, pero la situación no era la más higiénica así que pedí que le dieran el niño a mi madre mientras me limpiaban, daba a luz a la placenta etc. Cuando la matrona me revisó y vio que no había desgarro ni nada y estaba todo bien, mi querido marido se desplomó. Empezaron a entrar médicos y no precisamente para mi jajajaaj, le dio una bajada brutal de azúcar, menos mal que estábamos en el hospital. Mi matrona no se separó de mí en ningún momento ni siquiera para atender a mi marido ya que como ella dijo no sabe tratar hombres.

Fue un parto rápido, pero para mí lo más importante es que fue respetado y me sentí apoyada y escuchada en todo momento. Sin el curso, mi marido, mi madre y la matrona no podría haber tenido un parto positivo y con el que me he sentido totalmente empoderada y deseando tener el cuarto! 

La preparación al parto con hipnoparto de Parto positivo te ayuda a afrontar el parto con información, empoderada y sin miedos ¿El objetivo? Tener el mejor parto posible. Si quieres saber más sobre qué es el hipnoparto y cómo puede ayudarte haz click aquí. 

Parto Positivo BRAIN Escocia
Parto Positivo BRAIN Escocia

Ana preparó su parto con el curso online de Parto Positivo.

Podéis hacer también el curso en directo (que también incluye acceso al curso en diferido) ¡Haz tu reserva aquí!

O continua leyendo los partos positivos de cientos de mamás que han preparado su parto con Parto Positivo. Partos reales y positivos.

Había sido capaz de tener el parto de mis sueños y aprender de mi cuerpo lo increíblemente poderoso que es. Un cuerpo de diosa, que engendra y trae vida de la forma más increíble posible.

Lee su testimonio aquí. 

Ana León

Curso presencial de hipnoparto

Mis gemidos y ruidos de mamífera los recuerdo intactos. Dejé ser a la mujer animal y natural que soy. Aún después de parir, me sorprendo de la fuerza, sabiduría de mi cuerpo como mujer. Estoy feliz de que Carmen haya tenido efecto en mi cambio de creencias respecto al parto y hacer el curso de tal modo, en donde mi marido y familia también fueran parte de este momento.

Haz click para leer su testimonio

Paulina Lopez

Curso online de Hipnoparto

Sin duda, ha sido la experiencia más empoderadora, salvaje e intensa que he vivido nunca. El curso es maravilloso y realmente me ayudó a estar preparada para ese día. A quitar miedos y a estar preparada para cualquier escenario. Sin las clases, no se como lo habría llevado.

Haz click para leer su testimonio

Miriam

Curso online de hipnoparto

Pin It on Pinterest

Share This