Cristina es madre primeriza, el miedo al parto la alejaba de la maternidad, pero con mucho trabajo y un excelente acompañamiento trajo a su bebé al mundo a mediados de abril, en medio de la pandemia. Crisitna se preparó con el curso online de Parto Positivo. ¡Enhorabuena Cristina! Aquí os comparto su testimonio:

Era mi primer embarazo y esperaba a mi bebé hacia mediados de abril. Todo el embarazo había ido genial y a partir de febrero, ya tenía ganas de empezar las clases de preparación al parto, porque me sentía muy insegura con todo. Pero por circunstancias de agenda, no empezaríamos las clases hasta marzo. Y entonces llegó el confinamiento. Se canceló todo y me quedé sin saber qué hacer o a quien recurrir. Navegando en la web encontré Parto Positivo y el curso online de hipnoparto y me apunté. Ya estaba de 38 semanas y empecé con el curso, viendo los videos y escuchando los audios a diario y cada noche antes de dormir me repetía todas las afirmaciones positivas y como un mantra me dormía con esas frases en mi cabeza.

Llegó el día, el viernes 17 de abril era mi fecha probable de parto y había sido un día normal, como cualquier otro. Después de cenar y ver una película nos disponíamos a ir a dormir, y en cuanto fui al WC empezó a caer un líquido en bastante cantidad. Había roto aguas, así de repente. Cómo eran aguas claras, no tenía que correr al hospital, por lo que decidimos intentar pasar las horas en casa, hasta que aparecieran las contracciones y así esperar a ir al hospital. Eran las 00:30 del sábado 18.

Nos decidimos a descansar un rato y en cuanto me estiré en la cama, empecé a sentir las olas uterinas. Y empecé con la respiración ascendente y ver cada cuanto me venían. Eran bastante intensas, pero en mi mente solo me repetía, que cada ola uterina eran cuatro respiraciones y que mi cuerpo no iba generar olas uterina más intensas de lo que yo pudiera soportar, eso me calmaba y las hacía más llevaderas. Durante una hora y media fui mirando cada cuanto me venían las olas y era cada 5 minutos y sentí que era el momento de ir al hospital.

Fuimos al hospital y entramos en la zona de partos. Con esto de la pandemia me preocupaba que no dejaran entrar a mi marido conmigo ya que habíamos trabajado juntos toda la preparación al parto con hipnoparto y era mi mayor apoyo. Me dijeron que me harían la prueba del Covid-19 , para saber si era positiva o no, para tenerlo en cuenta a la hora de la hospitalización, ya que el parto iba a ser igual fuera positiva o no y que mi pareja podría estar conmigo en todo momento. Eso me tranquilizó mucho.

Entramos en la habitación, que iba a ser tanto la habitación de dilatación como la sala de partos, y la matrona se presentó junto con todo el equipo. Me preguntaron por mi plan de parto y me pusieron monitores para ver cómo estaba el bebé. ya tenía las contracciones bastante seguidas y estaba dilatada de 6 centímetros. Entonces me ofrecieron diferentes opciones para preparar la sala y hacerla más agradable para mí. Me trajeron un aparato para que pudiera poner mi música, modulamos las luces y pusimos aromaterapia. También pude estar en una pelota, que me ayudaba a moverme y a hacer más llevaderas las olas uterinas. Me preguntaron que si quería epidural o no, que era mi opción. Yo tenía claro que si, que quería la anestesia, y aunque las olas eran mucho más llevaderas de lo que había imaginado, decidí poner-me la epidural. Vino el anestesista y de una manera muy amable me explicó todo el proceso y fue muy profesional. Me pusieron una dosis muy pequeña, ya que podía sentir las piernas y podía moverme, eso me facilitó el seguir moviendo la cadera y así facilitar el descenso de mi bebé. Habían pasado 4 horas desde que ingresé y empecé a notar unas ganas de empujar. Me coloqué en la posición más cómoda que me pedía el cuerpo y con la ayuda de la matrona empezamos con lo pujos, y tras unos cuantos pujos, salió la cabecita de mi bebé, y en el siguiente pujo, mi pensamiento fue, “uno más y tendré a mi pequeño en mis brazos”. Y así fue, cuando noté su cuerpecito sobre el mío, un millón de sensaciones y sentimientos afloraron de golpe. 

Eran las 8 de la mañana, 7.5 horas después de romper aguas, ya era mamá. Nos dejaron a los tres en esa atmósfera que habíamos creado, haciendo el piel con piel y compartiendo esos primeros momentos de la vida de mi pequeño.

Recuerdo el parto con mucho cariño, ya que en todo momento me sentí respetada, escuchada y en cada momento que tenía una duda, la preguntaba y todo el personal me respondió de la mejor manera. Toda esa seguridad y tranquilidad, tengo que agradecérsela  Carmen y a su curso de hipnoparto, ya que fue gracias a ella, que hice que el parto fuera mío y no ser una mera espectadora.Has hecho que sea una experiencia inolvidable. 

“Gracias a hipnoparto aprendí a no ser una mera espectadora, aprendí que el parto era mío”

El miedo al parto, era lo que me había hecho retardar la maternidad, pero una vez que pasó todo, ya estoy deseando repetir. Espero que mi relato ayude a mas futuras madres a rodearse de esa positividad y que todos los partos sean preciosos y únicos, como nuestros bebés.

La preparación al parto con hipnoparto de Parto positivo te ayuda a afrontar el parto con información, empoderada y sin miedos ¿El objetivo? Tener el mejor parto posible. Si quieres saber más sobre qué es el hipnoparto y cómo puede ayudarte haz click aquí. 

Cristina preparó su parto con el curso online de Parto Positivo

O continua leyendo los partos positivos de cientos de mamás que han preparado su parto con Parto Positivo. Partos reales y positivos.

Las palabras de Carmen me ayudan con cada una de las contracciones a visualizar la llegada de mi bebé. Cada contracción me acerca más y más a conocer a mi bebé, las contracciones no me dominan. Acepto todas y cada una de las contracciones. 

Haz click para leer su testimonio

Fátima

Libro de Hipnoparto

Gracias al curso de hipnoparto descubrí que existen “Casas de Partos”Ojalá todas las mujeres se sintieran tan respetadas y acompañadas como me sentí yo. El hecho de sentirme con tanta confianza con las matronas y fortalecer lazos con mi pareja ha sido clave para llevar adelante el embarazo, el parto y la mater-paternidad de una forma tan fluida y relajada como lo sentimos nosotros.

 

Haz click para leer su testimonio

Gemma Sabaté

Libro y Curso online de Hipnoparto

En medio de aquel caos yo encontré paz y viví con amor, alegría y sobre todo con el apoyo de mi marido la llegada al mundo de mi hija. Finalmente tuve mi parto positivo.

 

Haz click para leer su testimonio

Débora

Libro de Hipnoparto

Estoy convencida de que todo fué así por lo positiva y motivada que estuve en cada minuto. Pensaba continuamente: “De pie y en movimiento ayudaré a mi bebé a bajar rápido, yo puedo con todo” y hacia el final del parto solo pensaba: “Me quedan minutos…preparate Mateo que te voy a querer como a nadie”.

Haz click para leer su testimonio

Bidane

Curso online de Hipnoparto

Pin It on Pinterest

Share This