Nadia se preparó para su parto en la Clinica Juaneda Miramar a través del libro de Hipnoparto: preparación para un Parto Positivo y el curso de Parto Positivo. El 6 de octubre, cuando rompió aguas, se sintió preparada y feliz para recibir a Liam.
En este relato nos narra su experiencia de Parto Positivo. 
¡Muchas felicidades pareja! 

Gracias a una amiga, conocí el libro Hipnoparto Parto Positivo de Carmen Moreno. Estaba en mi segundo trimestre, cuando empecé a leerlo y de cada día me encantaba más. Escuchaba muy a menudo la meditación guiada, ya fuese conduciendo o en la cama antes de irme a dormir; He de admitir que por las noches nunca llegaba a escuchar el final del audio. Tuve muchos problemas para conciliar el sueño durante el embarazo y la meditación guiada me ayudó muchísimo.

El 5 de Octubre a las 8:30 de la mañana me levanté de la cama para ir hacer pipí cuando rompía la bolsa. Estaba tan feliz que temblaba. Por fin había el momento.
Cogimos nuestras cosas para irnos en dirección a la Clínica Juaneda Miramar, dónde había elegido meses atrás dar a luz. En bañera. Ese era mi plan de parto. Natural y en bañera.
Llegamos al hospital. Me exploran. Estaba de 1.5cm con el cuello a un 70% borrado con contracciones irregulares. Sabían que venía preparada y muy informada por lo que me dejaron fluir tranquilamente la tarde y noche.
Eran las 10 de la mañana del 6 de Octubre cuando hubo cambio de turno y la siguiente matrona quiso hacerme un tacto para ver desde donde arrancábamos pero yo estaba cansada, para ser sinceros, estuve toda la noche despierta entre nervios y varias olas uterinas, por lo que no descansé. Le pedí que esperáramos un poco, necesitaba dormir y conectar con mi pequeño. Sabíamos que Liam estaba encajado pero con la cabecita un poco de lado así que me aconsejo tumbarme del lado izquierdo mientras descansaba. En la habitación nos pusimos a oscuras, cerré los ojos y me puse la meditación guiada en bucle. Dormí 2.5 horas y me sentí nueva. Llamé a la matrona e hicimos un tacto. No llegaba ni a 2cm…
Sobre las 15:30 llegó mi querida amiga Sara, y matrona, que aunque estaba de retén ese día, vino a estar con nosotros por que sabía que las cosas no estaban saliendo como yo me había preparado.
Después de 30 horas con la bolsa rota se me recomendó inducir. Gracias a las afirmaciones positivas supe que mi cuerpo podría afrontar cualquier situación por lo que acepte con firmeza.

Empezamos con la oxcitocina a las 16:00 y a las 20:00 estaba de 3cm. Viendo como marchaba la dilatación decidimos mi pareja y yo optar por la Walking Epidural, que aunque no era lo que quería, sabía que esto iba a ser una buena elección. Sobre las 22:30 llegaba a casi 7cm de dilatación. Tenía muchísima presión en el culete además de que la epidural había dejado de hacer su efecto por lo que estaba sintiendo las olas uterinas como tanto quería.
Estaba acostada en la camilla cuando me quise incorporar para sentarme en la silla de partos por que tenía muchísimas ganas de empujar… Tenía mis dedos en la vagina tocando en cada instante la cabecita de mi pequeño. El momento había llegado. Mientras intentaba hacer los pujos como me había enseñado mi fisioterapeuta de suelo pélvico, recordé que los gritos eran otro tipo de pujo… así que ahí estaba, gritando con una fuerza que jamás había sentido. Mi pareja estaba sentado en el suelo, a mi lado derecho y aún recuerdo su voz entre cortada diciéndome que ya le veía la cabecita. Le repetí varias veces que ya no podía más, pero no dejó de decirme que sí podía.
Salió su cabeza, con una vuelta de cordón que pudimos deshacer fácilmente; y de otro pujo salió su cuerpo entero y de pronto, todo había pasado. Eran las 23:22 cuando nacía Liam con 3570kg.
En ese momento me di cuenta de lo que es capaz mi cuerpo, que a pesar de estar agotada, seguía trabajando por mi; Como si tuviese vida propia. Más que nunca cobraba sentido la frase que tanto había leído durante mi embarazo “mi cuerpo sabe parir”. Nunca antes había sentido tanto amor en un dolor fisiológico tan intenso.

Gracias a tu libro Carmen, pude aceptar positivamente que mi parto no fuese como me había imaginado tantas veces en mi cabeza; pero no cambiaría como transcurrió porque fue salvajemente perfecto.

Si tú también quieres preparar tu parto con Parto Positivo puedes hacerlo a través de cursos, talleres o del libro de hipnoparto

O continua leyendo los partos positivos de cientos de madres que han preparado su parto con Parto Positivo. Partos reales y positivos.

Fui realizando cada una las respiraciones y visualizaciones, siendo primeriza pensé que iba tardar días… ¡aaay! qué ingenua fui. Cuando me explora para ver cómo estaba, la matrona me dice “bueno, pues esto ya está hecho, estás de 9 centímetros de dilatación”. (Imaginaos mi cara) lo primero que atiné a decir fue: “¡Pero… si soy primeriza!”

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María Moreno

Curso online de Hipnoparto

Leí el libro con Dani, mi marido.Además hicimos el curso online. Durante las últimas semanas de embarazo escuchábamos el audio todas las noches. Era como un somnífero incluso  llenamos la casa de frases de hipnoparto. Al día de hoy aún me cuesta creer lo que hemos hecho, lo bien que nos ha hecho sentir y la buena recuperación que hemos tenido.

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Alba

Libro de hipnoparto y curso online

Luego de siete pérdidas, nos decidimos por la ovodonación, con la segunda transferencia, quedé embarazada de Unai. A pesar del miedo natural por todo lo que habíamos pasado, pude vivirlo de una manera muy positiva y disfrutarlo. Medité, hice yoga para embarazadas y por supuesto, el Curso online de Hipnoparto de Carmen Moreno.

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Eva Sardina Valdés

Curso Online

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