Un parto positivo siendo madre primeriza

19 Dic 2025 | Partos Inducidos, Partos Reales

Resumen

Laura recuerda con claridad el instante en que rompió aguas: no fue miedo lo que apareció primero, sino emoción.

La emoción de saber que, después de tantos meses imaginándolo, su bebé estaba cada vez más cerca.

Aunque era primeriza y había tenido temores, llevaba consigo algo valioso: herramientas para sostenerse en el proceso.

Durante la noche, en la intimidad de su casa, acompañada por las respiraciones y los TENS, comenzó un viaje que la llevaría a descubrir una fuerza que no sabía que tenía y una manera distinta —más consciente y amorosa— de dar a luz.

El relato de parto

«Soy Laura, hice el curso grupal de Parto Positivo y quería contar cómo fue mi propia experiencia.

Estoy muy agradecida de haber podido vivir mi parto desde el amor, la tranquilidad y la ilusión.

Siendo primeriza tenía muchos miedos, pero con el curso conseguí cambiarme esa idea tan negativa.

En cuanto rompí aguas empecé a emocionarme

¡Ya quedaban horas para conocer a mi bebé! Con toda la calma y tranquilidad, pasé la noche en casa practicando las respiraciones y con los TENS lo llevé muy bien.

A las 8 horas ya tenía contracciones cada cinco minutos y fuimos al hospital.

Aunque nos dijeron que se había borrado sólo el 50% del cuello del útero, confiaba en el gran equipo que hacíamos mi bebé y yo.

Y por supuesto confié en los profesionales que siempre mostraron cercanía y respeto por nuestro gran momento.

Esperamos hasta las 12 horas y no habíamos avanzado. Tuvieron que ayudarme con oxitocina y epidural, no era lo que yo había imaginado pero estaba preparada para todo tipo de situaciones.

Cuando me dijeron que Óliver ya estaba a punto de llegar, empecé a emocionarme.

En ese momento, todos los miedos que tenía se convirtieron en ilusión y amor

Saqué una fuerza brutal que no sabía que tenía dentro para ayudar a mi bebé y por fin lo sentí en mi pecho. Lloré de emoción durante un buen rato, ¡Mi bebé ya estaba conmigo!

Quiero darle las gracias al equipo de Parto Positivo porque estoy segura que mi parto hubiera sido totalmente diferente si no fuese por el curso.»

Reflexión final

El parto de Laura no siguió un plan rígido. Hubo tiempos de espera, intervenciones que no estaban previstas y decisiones que se tomaron sobre la marcha.

Sin embargo, nada de eso cambió la experiencia que ella deseaba: sentirse empoderada, acompañada y conectada con su bebé.

Su historia nos recuerda que prepararse para el parto no es elegir un único camino, sino aprender a transitarlo con confianza, flexibilidad y amor. Ésta también puede ser tu experiencia.

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