El nacimiento de Miguel: un embarazo invitro que culminó con un parto inducido y muy positivo

Hoy os traigo el emotivo relato de Sara. Su bebé arcoiris Miguel llegó tras años de lucha contra la infertilidad. Su embarazo invitro fue una montaña rusa de emociones y gracias a la preparación con hipnoparto Sara pudo disfrutar de la recta final dejando atrás los muchos miedos que llevaba a cuestas. De este relato me quedo con mucho, pero sobretodo con cómo la preparación con hipnoparto no es solo para el parto. Sara consiguió cambiar su relación con su cuerpo, conectar con su bebé en el embarazo y por supuesto, vivir un parto positivo y empoderador. Aquí os dejo su historia:

¡Hola Carmen! Quería enviarte mi relato. No sé si será lo suficientemente positivo como para que lo compartas, creo que puede ayudar a otras mujeres que como yo han tardado años en poder cumplir su sueño.

Miguel nació en un parto inducido (y muy positivo) el 05.05.19 3kg 100g de puro amor. Mi embarazo fue invitro y considerado de “alto riesgo”. Además, desarrollé diabetes gestacional y tengo varios problemas de salud. 

Viví mi embarazo con muchos miedos que se acentuaron al desarrollar diabetes. Mi hijo es un bebé muy buscado, un embarazo que llegó después de 6 largos años de búsqueda para llenarnos de alegría pero también de miedos e incertidumbre. Mis primeros meses de embarazo fueron de angustia, de sentimientos contradictorios. Después de muchos fracasos una empieza a autoprotegerse y una manera de hacerlo es no hacerse ilusiones. Es duro, todo el mundo está feliz menos tú, y ahí entra en juego la culpa. Lo anuncias a la familia y todo son festejos pero tu no quieres festejar porque no acabas de confiar. Sentí mucha culpa e incomprensión. Pasamos las primeras temidas 12 semanas con mucha incertidumbre a pesar de que por primera vez “todo iba bien”. Todo iba bien pero seguía sin poder confiar en mi cuerpo, un cuerpo que a mis ojos me había fallado tantas veces. Mi mente era un pozo sin fondo de pensamientos negativos, de lo que podía ir mal. Mis problemas de salud e infertilidad me hacían sentir menosprecio hacia mi cuerpo. Para mí, la preparación con hipnoparto significó, no sólo dejar atrás miedos sino también empezar a valorarme y a reconciliarme con mi cuerpo. Y qué agradecida estoy a haberme encontrado con el libro y más tarde el curso (Justo a tiempo!). Casi por casualidad, aunque en esta vida no hay casualidades y todo lo que se cruza en tu camino lo hace por algo. Nunca pensé que disfrutaría del embarazo o parto, nunca. Solo quería a mi bebé conmigo y punto. Me compré el libro porque me daba miedo que mi ansiedad le afectase a Miguel. Para mí, lo de disfrutar del parto era un lujo que no podía permitirme, que equivocada estaba. Por eso, aunque soy una persona muy privada me he animado a compartir mi historia.

 

Escuchar el audio cada noche me ayudó a como bien dices poco a poco “reemplazar miedos por seguridad y confianza”. Me ayudó también a empezar a conectar con mi bebé y a permitirme estar feliz (esto fue un proceso largo y difícil con muchos altibajos). Poco a poco mis sentimientos cambiaron y aunque había momentos de bajón primaba lo positivo.

 

Ingresé el Viernes día 3 para mi inducción, gracias al curso entendía cada paso y había hecho preguntas de antemano para entender el proceso. Menos en una de mis visitas, siempre dimos con profesionales muy buenos que además nos mantuvieron informados de todas nuestras opciones y fueron respetuosos. Tal y como acordé con mi matrona antes de ponerme el gotero y empezar con la oxitocina intentamos varias otras cosas menos medicalizadas (maniobra de Hamilton, prostaglandinas, etc.). Nada funcionó. El sábado por la tarde nos tocó una matrona muy maja que sugirió romperme las aguas y me pareció buena idea. Ahí empezó todo, empecé con olas muy suaves que iban y venían. Utilicé las técnicas de respiración y visualización, después de 6 horas estaba de 2 centímetros. Me sugirieron poner el gotero con oxitocina. Pedimos esperar 3 horas más y así lo hicimos. Estuve en la pelota de partos, moviéndome, respirando, visualizando. Dos horas más tarde y tras otro tacto estaba de 3 cm. Todo estaba siendo muy lento, mucho más lento de lo que esperaba, y en ese momento sí que decidí que optar por el gotero para acelerar las cosas. Sufro fribrosis quistica y enseguida me agoto. Por eso para mí era importante que el parto fuese rápido para llegar con energía al expulsivo y minimizar las posibilidades de necesitar instrumentalización si llegaba sin fuerzas.

 

Tras empezar con el gotero, me costaba mucho mantener la respiración pero seguí respirando. Mi marido fue mi gran apoyo y su ayuda fue vital, gracias al curso sabía cómo apoyarme. Llegué a 5 cm y pedí la epidural ya que al poner el gotero sentía bastante dolor y me estaba agotando. Creo que dormí unas dos horas, con la cama incorporada para no estar completamente tumbada. Desperté y tenía una sensación de presión. Empecé el trabajo de pujos que fue bastante cansado, no paraba de repetirme que con cada empujón estaba más cerca de conocer a Miguel. Dos horas más tarde Miguel nacía, lo colocaron directamente en mi pecho e hicimos piel con piel tal y como yo quería. Por fin, mi niño soñado estaba conmigo, en mis brazos, era real ¡Lo habíamos conseguido! Fue un momento indescriptible que siempre estará grabado en mi memoria. Su olor, su piel suave, sus ojos buscando los míos… Una sensación que no deja de emocionarme. Esos seis largos años de lucha valieron la pena, llegamos a la meta y gracias al hipnoparto pude disfrutar del último trecho del camino y descargar la mochila de miedos que llevaba a cuestas.  

 

Te mando foto pero preferiría no mostrar la carita de Miguel ya que mi marido y yo hemos decidido no compartir sus fotos en redes. También porque muchos de los sentimientos que comparto no los he compartido ni con mi familia más cercana.

 

Siempre estaremos agradecidos,

Sara y Miguel (padre e hijo)

A petición de Sara no comparto la foto de Miguel pero sí sus emotivas palabras. Si tú también quieres preparar tu parto con hipnoparto puedes hacerlo con el curso online o el libro (o ambos como Sara). 

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