Hoy os traigo el relato de Johana, un parto que se vivió con flexibilidad. En la preparación con hipnoparto hablamos de lo importante que es mantener una mente abierta, a veces eso es lo más difícil. Muchas mamás acuden a la preparación con hipnoparto en busca de un parto natural, sin embargo, nunca se sabe cuál será el mejor camino hacia la maternidad. Lo importante es estar informada para poder decidir lo mejor en nuestras circunstancias y mantener una mente abierta para vivir los cambios con positividad. Así lo hizo @peludeluxegijon en el nacimiento de Leo, su tercer hijo ¡Enhorabuena Johana y bienvenido Leo!

Leo es mi tercer hijo, y pensando en que se adelantaría, se atrasó 10 días. Desde mediados del embarazo encontré el libro de @partopositivo, y descubrí un pequeño mundo, ya sabía que hormonas fabricaba yo misma para traer al mundo a un bebé. Me sentí más sabia, a pesar de ser el tercero. Confiada y relajada.

 

Mis otros partos no fueron malos, pero quería mejorar, di a luz sin epidural en ninguno, con lo cual sabía cómo trabajaba mi cuerpo.

 

Un jueves me tocó ir al tocólogo para ver el cuello y apenas estaba de 1cm, a los dos días empecé con contracciones, cada 10, 6 minutos, y empecé a notar un líquido con cada ola uterina. Definitivamente era la bolsa, seguro. Por fin llegaba. Llegamos al hospital el sábado a las 2 de la madrugada aproximadamente, estaba de 2 centímetros, nos tocaba esperar, pues me dijeron que al ser el tercero seguramente me pondría espontáneamente. Paso la noche y con olas uterinas cada menos tiempo, pero se hacían irregulares a veces.

 

Pasaba el tiempo y a mediodía me dijeron que continuaba igual. Empezaba a estar cansada. No esperaba que tardara tanto con un tercer parto. La ginecóloga me dio “Es cosa de dos” y qué razón tenía. Intentaba no pensar en negativo. Con cada ola uterina primero contaba al respirar. Continúe con la frase de “Inhalo calma exhalo tensión”, creo que me funcionó.

 

A las 5 de la tarde me pasaron directamente a inducir, llevaba muchas horas con bolsa rota. Me lo habían comentado, pensaba que no iba hacer falta, pero sí.

En todo momento me preguntaron qué intención tenía de parto y si estaba bien. Me sentí cuidada, muy diferente a mis otros dos partos.

No quería oxitocina, me sentí mal, quería que mi cuerpo “funcionara” como sabe, pero no pudo ser. No quería epidural, pero al empezar con oxitocina fue necesaria. Puse la epidural, y cuando estaba ya dilatada, Leo están arriba del todo. Y ahí utilicé mi memoria de otros partos para los pujos.

Tuve unas matronas muy pendientes. Por fin nacía, Leo. 

Entendí, que la mentalidad es fundamental, y tuve que ir con la mente abierta pues, ni quería oxitocina ni epidural, y al final las dos. Pero como decía el libro hay que ir con la mente abierta. Y a veces las cosas no salen como uno desea, sin embargo, salen bien, que es lo importante. Gracias, por escribirlo, lo recomendaré sin duda.

Gracias Johana por compartir tu historia. Si quieres preparar tu parto con hipnoparto puedes hacerlo con el libro o curso online de Parto Positivo

 

Pin It on Pinterest

Share This