El parto con hipnoparto de Tamara: visualizaciones, respiración y el poder de la mente

19 Abr 2019 | Partos Reales

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Hoy os traigo el relato del parto de Tamara. En la preparación con hipnoparto siempre hablamos del poder de la mente. El cuerpo, a menudo, va donde la mente lo dirige. Tamara quería un parto natural y así fue.

Ya antes de quedarse embarazada, Tamara era muy consciente del poder de la mente. Ya conocía los beneficios de la hipnosis y al quedarse embarazada en febrero del año pasado sabía que tenía que vencer su miedo al parto. En sus palabras:

He tenido contacto con la hipnosis terapéutica y cuando me enteré de mi estado me puse a investigar ya que tenía pánico de parir ¡Te encontré! Y me empecé a informar del hipnoparto, cotilleaba, leí el libro… Durante mi embarazo a diario, pensaba en ese día y poco a poco visualizaba cómo quería que fuese y hacía trabajo interno para poder llegar a ese momento tranquila.

Tamara fue constante, se preparó enfrentándose a sus miedos y sabiendo que tenía que dejarlos atrás. Además de leer el libro de hipnoparto (os recuerdo que ahora está disponible también el curso online), Tamara también se rodeó de positividad a través de Instagram. 

Estaba informada y preparada para disfrutar de su embarazo y parto. El gran día llegó el 29 de octubre de 2018 a las 38 semanas de embarazo.

Estaba muy hinchada y con muchos dolores. Me pasaba horas botando en la pelota de pilates para calmar las molestias. Ese día por la tarde…. ¡Pum! ¡El tapón mucoso caía! ¡Podían pasar horas o días hasta ponerme de parto… pero sabía que era la hora! Así me había mentalizado.

Me acosté por la noche y tenía dolorcitos (pensaba que eran contracciones preparatorias). Cada vez me daban un poquito más fuertes, la verdad que no podía dormir. Pero estaba muy relajada y tranquila y era muy soportable el dolor.

A las 5:45 a.m. mi chico se despertó para ir a trabajar. ¡¡Me preguntó que si se iba a trabajar o se quedaba… yo tan valiente le dije… “esto no es nada!! Vete que un parto dicen que son días”.

Desde las 6:30 a.m. pensé que podría contar los “dolorcillos”, que cada vez me picaban más.

¡Pues eran cada 5 minutos más o menos!

A las 7 a.m. decidí levantarme de la cama y llamar a mi chico ya que creía que empezaba mi parto. Al levantarme…. ¿Me he hecho mucho pis encima? No ¡He roto aguas!

 

Tenía que ir al hospital. Llamé a mi chico, pero iba a tardar en llegar, así que llamé a mis padres y vinieron a por mí. Llegamos al hospital y cada vez las contracciones eran más intensas. Entré con mi madre a los monitores.

La enfermera me tocó y me dijo que estaba de 2 cm de dilatación…eran las 8:30. Que me quedaban horas o días.

 

¡¡Yo sabía que no!! ¡¡Sabía que mi bebé estaba ya llegando y deseaba enfrentarme al parto!! ¡¡Había querido parto rápido y natural y mi cuerpo estaba tan concienciado!!

 Y cuánta razón tenía Tamara con esa corazonada de que su bebé iba a nacer muy pronto. Nuestro instinto es más poderoso de lo que creemos. Los tactos vaginales no son un indicador del tiempo que queda para dar a luz, solo nos indican la dilatación en un momento concreto. La preparación con hipnoparto esta estadísticamente asociada a partos más cortos, así que la historia de que el parto sea más rápido de lo que se “estima” se repite bastante.

A las 9 de la mañana Tamara decidió que quería una epidural. La matrona la llevó a paritorio después de decirle que era muy “quejica” (¡Indignante que se nos trate así!).

 Al llegar andando al paritorio intentando subirme al potro, la matrona fue a llamar al anestesista. Salió por la puerta y pegué un grito ¡Que ya viene! 

Y efectivamente, el bebé de Tamara ya estaba coronando y poco después nació la cabecita. Obviamente no hubo tiempo de epidural y Tamara tuvo su parto deseado.

La matrona se dio la vuelta y no se lo podía creer. Me pidió perdón por llamarme quejica. Había llegado a los 10 cm a base de respiraciones y relajación (mística me llamaban).

Empezó el trabajo del pujo, obviamente ya no daba tiempo a epidural. Y ahí estaba yo… Empoderada, mujerona, teniendo mi parto imaginado (cuidado con lo que deseas).

Unos empujones después ya estaba ahí el niño de Tamara:

¡Qué maravilla! ¡Qué sensación de poder y amor!

Esta es mi historia de cómo gracias al hipnoparto y sobretodo gracias a encontrarme por instagram a @partopositivo todo fue mucho mejor desde el principio. 

Muchas gracias Tamara por compartir tu historia y enhorabuena por el nacimiento de tu bebé.

Tamara preparó su parto con el libro de hipnoparto y leyendo el contenido que publico en redes. Ahora y desde hace solo dos semanas también está disponible el curso online de Parto Positivo en el que cubro todo lo que doy en mis cursos presenciales.

1 Comentario

  1. Elia

    Esta genial el post. Saludos.

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