Respetado, acompañado, natural y en el agua, el Parto Positivo de Lucía

11 Abr 2021 | Partos en agua, Partos Reales

Parto en el agua

El pequeño Pablo llegó al mundo en un parto respetado y en el agua. No solo nació un bebé sino también unos padres llenos de amor incondicional.

Lucía preparó su parto con el Curso Online de Parto Positivo  y con el objetivo de animar a más mujeres a empoderarse nos regala su testimonio. ¡Enhorabuena Lucía! Os dejo con su relato:

Las mujeres estamos preparadas para parir, de eso no quepa duda.

Sigo adentrada en esta dura etapa que es el postparto, con sus luces y sombras. Diré que es una etapa de la que nadie antes nos habla, un momento tabú y totalmente idealizado, nada parecido a la realidad… Pero, no es el objetivo de hoy.

Hoy os voy a contar cómo viví el parto de Pablo, mi intención no es informar de cómo fue sino visibilizar y apoyar cada vez a más mujeres a tener un parto ante todo respetado, cumpliendo sus deseos y siendo acompañadas por profesionales que comprenden el proceso y no juzgan.

Viví la última parte de mi embarazo en plena pandemia, sentí mucho miedo pues… ¡Los hospitales me dan pánico!

Y en esta situación aún más, pero sabía que tenía que pasar por ahí, así que tras mucha información, mucha lectura y prepararme con @partopositivo, decidí irme de la mano de @midwife_marina y @equipoonetoone

Sí, confirmo que conocer quién estará contigo y confiar plenamente en ellos es fundamental cuando llega ese día. Día en el que la mujer debe de subirse al planeta parto y del resto despreocuparse.

Siempre había soñado con tener un parto natural y en el agua, pues había leído mucho sobre la importancia del nacimiento en el desarrollo del bebé y en los traumas que se pueden generar en la madre, pero también a veces el boicot mental me decía que ilusa eres, eso no es posible, no está a tu alcance, no es necesario y además no creo que seas ni capaz.

Pero perseguir lo que deseo, que me caracteriza, hizo que no tirase la toalla aunque me enfrentara a la situación con bastante miedo.

Llegué a la semana 40 con 3 semanas de pre-parto no tan buenas, había leído y siempre me han contado que de un momento a otro llega el día… No fue mi caso.

Utilicé auto-acupuntura para promoverlo, así como mis matronas me ofrecieron la maniobra de Hamilton (favorece la secreción de prostaglandinas naturales, recomendada a partir del centímetro de dilatación, todo con la idea de ayudar al cuerpo pero no llegando a provocarlo).

En unas 36 horas el momento tan esperado había llegado, había que poner en práctica todo lo que había estado trabajando meses atrás, mantener la calma, respiración, dejarse llevar.

Mi cuerpo tenía que ir abriendo camino a ese pequeño bebé, use herramientas para ir sobrellevando el dolor.

Y así fue, tras todo el día de contracciones en casa, guiada y acompañada por los consejos de las matronas vía telefónica, llegamos al hospital a las 21.30 hs. Me revisaron y mi sorpresa fue que solo estaba de 2 centímetros (menos mal que cené un bocadillo de tortilla francesa y cogí energía).

Aún había que esperar, nos esperaba una noche intensa, el trabajo de parto se fue desarrollando lentamente, mi cuerpo tenía que ir abriendo camino a ese pequeño bebé.

Usé herramientas para ir sobrellevando el dolor según mis necesidades: escuche música en una playlist, recibí muchos masajes lumbares, mucho apoyo emocional gracias a mi compañero de vida, duchas de agua caliente, aroma-terapia con lavanda, el Entonox (mezcla de oxígeno con óxido nitroso usado para la analgesia) mi gran aliado, sala acogedora luces tenues y sobre todo intimidad y silencio.

Todo ayudaba a que las hormonas trabajasen en sintonía, respetaron los tiempos que mi cuerpo necesitó, monitorizaban al bebé en movimiento.

A las 7.55 tenía a Pablo en mis brazos. Fue un parto respetado, acompañado, totalmente natural y en el agua.

Las creencias nos hacen asociar lo natural con lo opuesto al control, y sin embargo estuve rodeada de profesionales que controlaban la normalidad de mi salud pero respetaron a mi cuerpo que era el objetivo.

La evidencia científica dice que a veces ocurren complicaciones en los partos porque se manipulan los tiempos y el proceso.

Que el respeto esté por encima de todo, que el embarazo no nos haga estar enfermas sino cada vez más informadas y empoderadas.

Así que desde mi testimonio solo puedo animarte a ti mujer, a que tengas el tipo de parto que decidas, que tengas tu propio plan de parto, y que el respeto esté por encima de todo.

Que el embarazo no nos haga estar enfermas, sino cada vez más informadas y empoderadas. Que a veces las cosas salen como queremos y otras no pero que, en todo momento, te sientas informada y con la capacidad de decidir y contrastar qué es lo qué quieres y dónde encontrarlo.

A veces nos conformamos con lo que nos imponen por “común” sin buscar alternativas que nos hagan sentir mejor y salir de la “norma”¡Hasta aquí mis palabras!

Si tienes curiosidad, dudas, necesitas consejo… Puedes escribirme ¡estaré encantada de responderte! Por cierto la foto es tan real como mi experiencia, nos acompañó una persona maravillosa inmortalizado el momento, para que mi testimonio se pudiese visibilizar.

Parto en el agua

Lucía preparó su parto con el Curso Online de Parto Positivo  ¡Y tú también puedes hacerlo!

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