Rosa nos regala un relato maravilloso lleno de emoción, fuerza y resiliencia. Sus palabras plasman su camino a la maternidad, con sus luces y sus sombras, con sus desafíos y sobretodo con su fuerza. Gracias Rosa por compartir tu camino a tu segunda maternidad con tanta sinceridad. Rosa preparó su parto con hipnoparto. Estaba informada y cargada de herramientas para navegar cada giro ¡Enhorabuena Rosa y bienvenido Daniel!

Aquí os dejo el relato de Rosa:

Relato de vida.

Hace 15 años un #8M mis padres me hicieron mi segundo mejor regalo de vida que podían hacerme con un nombre que sólo podía significar luz del amanecer, luz que llenó nuestras vidas en forma de mi hermana pequeña Alba.

Ayer de nuevo pude sellar ese ciclo de vida regalando a la última luna nueva del verano de 2015 su propio regalo de vida en forma de Daniel…
Y como la historia se repite…con la última luna nueva del invierno de 2019.

El lunes 25 de junio conocimos tu existencia y Manuel ya tenía un nombre para ti, Dani.

Nos esperaba un embarazo muy distinto, con una experiencia previa positiva extrema y esta vez no pudo ser.

Estuve equivocada pensando que el amor que siento por tu hermano Manuel jamás lo sentiría por nadie en el mundo, hasta ayer que te vi y me llené toda multiplicando por infinito todo lo que había en mi corazón.

Hubo baches, tu hermano necesitaba de mi tiempo y yo del suyo, pasaba el tiempo y apenas nos asomábamos a saludarte, no pude preparame ni física ni mentalmente como yo sabía hacerlo, y un día me despedí de las clases preparto que tanto me dieron, fallaba por momentos, todo se ponía en contra: una tiroides descontrolada, una placenta previa, gripe y los viajes de papá, además de sentirme aterrada por abandonar a tu hermano en el momento de nuestra cita, no podía concentrarme en nosotros, no existía un tú y yo.

Me planteé dar a luz en casa quizás muy tarde y poco mentalizada, contacté con Valle de dar a luz en casa y con Cristina de Alumbre partera, unos verdaderos encantos pero no pudo ser… Vivía completamente enganchada de Manuel y no podía conectar… Mi instinto se negaba por completo a perder tiempos de magia con Manuel por una preparación.

No pudo ser.

Llegó enero y el hecho de repetir una inducción me aterrorizaba la idea de pasar mucho tiempo en el hospital sin Manuel… tuve miedo y decidí hacer algo por ti, porque también merecías que me preocupara por ti.

Empecé a quererte…muy raro, muy extraño, muy… No tengo palabras, sólo puedo pedirte perdón por el tiempo perdido.

Empecé a escucharte y quise enmendar mi error, empecé por un plan de parto en el que di rienda a nuestro parto soñado, a quitarme alguna espinita del de tu hermano, me rodeé de tribu, de gente sabia, teniendo sólo unas semanas para la temida FPP, porque probable es probable salvo para el protocolo y me llené de libros, artículos, hypnobirthing, paseos, amistades, todo me acercaba a ti, después de haber estado tan distante.

Llegó la fecha y todos los bebés iban naciendo menos tú, gines que apostaban por inducir en contra de matronas a favor de fluir, riesgos y más riesgos… parecía que no estaba hecho para nosotros.

Entonces tuve miedo. Mucho miedo de perderte, perdernos… un miedo que Ibone Olza me hizo ver que era normal, pero con un peso adicional tras la reunión con Odriozola y Ceferina.

Deseo que llegue el día 6, la luna nueva me trajo a tu hermano con una inducción y un parto natural vaginal maravilloso, sabía que tenía algo especial.

Además la tía Victoria nos habló de la tríada y pedimos muy agradecidos que la naturaleza siguiera su curso sin miedo.
Día 7 las 2:30 Y vuelve a ser luna nueva.
Estaba en la cama y me sonó como un crujir en la cadera. Se me mojó la braga y salió tapón. Sin hilos rosas, ni sangre, ni verdoso. Luego he ido a la ducha, me he lavado y al subir la pierna un par de chorritos pero nada de sangre ni verdoso. Tenía contracciones muy suaves y espaciadas. De hecho llevaba un par de semanas con esta rutina.
Hablo con varias expertas de esta tribu y confío en no ser ese 1% porcentaje de posibilidad de infección por bolsa rota. Llego a la semana 41 tengo monitores a las 10:30 y revisión pero siento dentro de mi la gran llamada mamífera ya quieres conocernos, lo sé.

La línea púrpura desde hacia dos semanas sólo indica 4 dedos y medio. Así como dato adicional. Me queda poco para verte mi cielo.

Después de estudiar mucho los riesgos decidimos tranquilamente sabiendo que con bolsa rota me puedo quedar en casa siempre que las aguas estén limpias, que te muevas y que no tenga fiebre como signo de infección, me dormí.
Fui al baño sigo perdiendo líquido y tapón pero voy a dormir otro rato. Disfruto plenamente de la vida, de tu hermano mientras sigue siendo el peque de la casa. Tengo la sensación de que todo saldrá bien.
Esto ya huele a ti mi bebé.

Pienso y repienso. Papá y yo nos fundimos y juntos nos hacemos poderosos, después de dar mil vueltas a la cabeza, después de valorar todos los pros y los contras, vamos a la revisión para confirmar que tú mi alma, estás bien.

Salimos con fantasmas nuevos, con las palabras riesgos e inducción bien presentes independientemente de si tú y yo nos encontramos bien. 
Decidimos no discutir, no hablar nada más con estos seres humanos que nada conocen de su propia naturaleza.

Llegamos a casa con mucho miedo a equivocarnos, pero papá hace que crea que puedo con todo, que soy imparable… pero la adrenalina de los miedos frena a la oxitocina y esas pocas contracciones suaves y espaciadas desaparecen por completo.

Me derrumbo, estoy cansada y tengo muchos miedos.

Pero no me rindo, voy a pasear con papá y tu hermanito, jugamos en el parque y a la vuelta mi batería se agota por completo…

Duermo, sueño contigo, te huelo, pienso en las flores que se abren de Diana, pienso en Carmen y cómo relajarme para dejar que ocurra…

Sueño con miedo, pero me dejo llevar.

Despierto eufórica, voy a comprar, cargo con peso, conduzco con música que me llena y acerca a ti, me lo han puesto difícil, pero tengo algo en mi interior que me llama, como a Vaiana, sé que me tengo que dejar llevar por el corazón de te fiti, la madre tierra, su sonido, su llamada, he sido seleccionada para dar vida a la vida. Estoy feliz, y de pronto me entran unas ganas inmensas de abrazar a mi madre, de decirle que la quiero porque os amo tanto mis príncipes que sé cuánto me quiere ella a mí.

Me llena ver a mi familia y algo empieza a crecer. Oigo claramente al Hum de la tierra.

Recuerdo poota maata, hipnoparto y empiezo a dar sentido a letras de canciones que me gustan, canto, bailo, lloro, grito, me emociono por completo hasta las medulas apolineas… danzo al son del hum de nuestra madre tierra.

Vamos a la cama y … sin apenas dormir empiezas otra vez a mostrarme tus ganas de conocernos…
Olas que van y vienen, que tardan en llegar, más altas, más bajas, con más fuerza, con menos, distintas todas ellas…

Sé que el ciclo de la vida comienza en este momento pero estoy feliz y le digo a papá… Son las 5 de la mañana y yo no he dormido nada…
Nos miramos. Nos besamos. Y sabemos que siempre seremos uno, un equipo eficiente..

Me transformo cual hombre lobo de película y salgo de mí. No me reconozco. Ducha caliente e instinto animal… el más puro, me siento fuerte, soy un lobo, un león, un bisonte, soy MAMÍFERA.

Creo en mí y entre gemidos conecto con ella, con la madre naturaleza, bailamos y cantamos la misma melodía mientras estas olas van pareciéndose más.

Te siento cerca vienen olas llenas de amor y me llevan alto muy alto hasta dormirme con las betaendorfinas de mi cuerpo sabio.
Duermo y surfeo de la mano de papá.

Cada vez más grandes, más poderosas hasta sentir un verdadero tsunami mezcla de dolor y placer.

Siento miedo. 
Y mi cerebro racional me dice que no puede más que son 3 horas y media y la intensidad es propia de poca dilatación… la experiencia previa con oxitocina me dice que es así…

Me muero de miedo y el dolor me apresa.

No puedo más es hora de ir al hospital y que sea lo que tenga que ser…

Mi tabla se parte en dos y soy incapaz de surfear…Me rindo…
Me hundo y empiezo ahogarme…
Y papá me levanta, me hace confiar, le veo orgulloso de lo que estamos consiguiendo. Su mirada dice todo.

Así que vuelvo a levantarme y una contracción inmensa hace que me doble y en cuclillas deseé empujar para ver tu carita….

Otra vez el raciocinio me dijo… No vais en coche 061!!!
El primitivo sin embargo se oponía pensaba en aquí y ahora.

Indecisa entredicha, más animal que racional… le digo a papá llegó el momento.
Lleva a Manuel a casa de mi madre date prisa que no llegas. 
Las 9.07.
Voy llamando a la ambulancia y a mi gran amiga Vanesa, que es la persona que más cerca tenía para no sentirme sola, tenía el pánico rondando por mi mente, cifras, porcentajes, protocolos y palabras que resuenan muy lejos de PARIR.

No pudo acompañarme. Necesitaban suficiente personal sanitario para atendernos a ambos en caso de emergencia.
El hospital a 8 minutos.
No me daba tiempo a esperar a papá… tú querías venir a la vida.
Me hablaban todo el tiempo para que me centrara pero ya me convertí totalmente.
Un animal poderoso, sola, pero muy acompañada.

Papá hizo el mejor trabajo de todos… iluminar mi camino y no dejo de hacerlo. Un médico del 061
uno de ellos, Manuel casualmente no me soltó la mano en ningún momento.

Iba sola, fuerte, miedosa, protegida confiada, animal, hembra y mujer en un día empoderador 8 de marzo…

Sin registrar salimos de la ambulancia corriendo a partos con la camilla… No podía más….

En partos una matrona “Muy maja ” léase mi ironía… Me dijo Bájate siéntate y le dije que no podía…
Me levantó la voz y repitió que levantara el culo

El tigre que llevo dentro rugió con toda su fuerza Quiero empujar!!!

Oí un Pasadla que la exploro. 
Coronaste mi rey… tu cabecita asomaba tímidamente y….

Vamos Vamos…. corriendo por el pasillo en esa camilla volví a empujar tu cabecita salió me pusieron en el potro y era incapaz de moverme sólo deseaba empujar y en ese tercer empujón fui a buscarte y recibirte con mis manos…
9.40 del 8 de marzo de 2019.

Apasionante viaje con mucho público sí.

Pero en silencio nos quedamos tú y yo. Hasta que vino papá. 
Y nos encontró abrazados, mientras cosían 3 puntos de un desgarro que dejaste como huella de tu viaje a través del canal de la vida.

La placenta alumbró más tarde. Para todos los allí presentes un caso de los pocos que suceden de nudo verdadero.

Verdadero miedo saberlo y que nadie lo viera.

Juntos conseguimos vivir la mejor experiencia de mi vida… saber que puedo con todo y si no puedo papá me levantará.

Gracias por este viaje mi nueva luna nueva.
Te amo.”

Podéis seguir a Rosa en Instagram @blwpasoapaso donde comparte pinceladas de su maternidad. Para aquéllas mamás que quieren conseguir una lactancia tándem, Rosa es toda una inspiración.

Si quieres preparar tu parto con hipnoparto como Rosa puedes hacerlo a través del curso online de Parto positivo o leyendo el libro de hipnoparto.

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