El nacimiento de Carla

26 Mar 2026 | Partos Inducidos

Me encantaría que mi experiencia de parto sirviera a otras mujeres para que sepan que, pese a tener todos los factores en contra, hay muchos partos que acaban siendo perfectos, cada una con nuestras circunstancias.

Gracias a Parto Positivo por haberme ayudado en este camino con el Curso de Hipnoparto.

Mi experiencia de parto

Llegué al hospital tras 26 horas con contracciones cada 5 minutos aprox. No eran súper regulares ni tan dolorosas.

Al llegar, me dicen que he dilatado solo 1 cm. y me vengo un poco abajo. Llevaba dos noches sin dormir ya que me puse de parto un jueves a las 4 am y llegué al médico el viernes a las 6 am.

Me proponen iniciar una inducción ya que el parto aún no está en fase activa y, dado que llevo 2 noches sin dormir y estoy agotada, acepto.

A todo esto, la ginecóloga de guardia me comenta que no haremos heroicidades. Llevo una cesárea previa (de hace 30 meses), la bebé viene muy grande y no está encajada, además de llevar 26 horas con contracciones habiendo dilatado solamente 1 cm. y tengo el cuello del útero medio borrado.

Así pues, iniciamos la inducción. Pese a los dolores, aguanto sin la epidural hasta las 20 horas en las que ya estoy temblando de dolor y siento que no puedo más.

Mi situación no ha avanzado mucho… tras 12 horas con propess había dilatado 2-3 cm solamente, así que pasan a oxitocina y a romperme la bolsa.

La niña aún no está encajada pero las matronas ponen toda su experiencia en hacer que mi parto salga adelante como un parto vaginal.

Hacia la medianoche pregunto si pueden predecir cuánto me falta para conocer a mi bebé y me comentan que faltan unas cuantas horas más ya que mi parto está yendo muy lento. Me vuelvo a venir abajo.

Pero, al cabo de 1 hora todo cambia. De pronto siento que la epidural ha dejado de hacer efecto y siento un dolor indescriptible. Me hacen cambiar de posición pero el dolor persiste.

Me preguntan si me parece bien que me hagan un tacto para decidir si aumentamos la dosis de epidural o ver qué camino tomamos y en el tacto me dice la matrona: Aina, en cuanto empujes, sale la niña.

Se había encajado y había dilatado todo lo que me faltaba en la parte final del parto. Cinco pujos y tenía a Carla conmigo. La puedo coger de dentro y ponérmela en el pecho.

¡Fue un momento increíble ver como salía desde el espejo que tenía delante! Horas más tarde, tras un agarre espontáneo perfecto, supe que Carla había pesado 4.230 g.

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